Adenomas de hipófisis (PitNET): síntomas, diagnóstico y tratamiento
- Dra. Eli Hernández
- Mar 17
- 6 min read
Updated: Jun 7
Los adenomas de hipófisis, también llamados PitNET (tumores neuroendocrinos hipofisarios), son tumores que se desarrollan en la glándula hipófisis, una pequeña estructura ubicada en la base del cerebro que controla gran parte del equilibrio hormonal del cuerpo.
Aunque la mayoría de estos tumores son benignos, pueden afectar funciones importantes como la visión o la producción de hormonas.
En esta guía explicamos:
qué es un PitNET o adenoma de hipófisis
cómo se clasifican
cuáles son sus síntomas más frecuentes
qué opciones de tratamiento existen

¿Qué es la hipófisis y por qué es importante?
La hipófisis es una pequeña glándula situada en el centro de la base del cráneo. A pesar de su tamaño, cumple una función fundamental: regula la producción de muchas de las hormonas del cuerpo.
Por esta razón, a menudo se le conoce como la "glándula maestra" del sistema endocrino.
Las hormonas producidas o controladas por la hipófisis influyen en funciones como:
crecimiento
metabolismo
fertilidad
producción de cortisol
función tiroidea
Cuando aparece un tumor en esta glándula, puede alterar el equilibrio hormonal o presionar estructuras cercanas como los nervios ópticos.
¿Qué es un adenoma de hipófisis o PitNET?
Tradicionalmente estos tumores se conocían como adenomas hipofisarios. Sin embargo, la clasificación de la Organización Mundial de la Salud actualizada en 2021 introdujo el término PitNET (Pituitary Neuroendocrine Tumor).
En la mayoría de los casos, los adenomas de hipófisis o PitNET tienen un comportamiento clínico benigno, es decir, no suelen comportarse como cáncer. Sin embargo, esto no significa que deban ignorarse.
Algunos pueden crecer, presionar estructuras importantes o requerir tratamientos adicionales. Por eso, su evaluación debe considerar no solo el tamaño, sino también su actividad hormonal, su crecimiento y su efecto sobre estructuras cercanas.
Estos tumores forman parte del grupo de lesiones que pueden relacionarse con los tumores cerebrales, aunque se ubican específicamente en la región de la hipófisis y la base del cráneo.

Clasificación por tamaño
Una de las formas más importantes de clasificar estos tumores es según su tamaño.
Esta clasificación ayuda a los especialistas a definir la mejor estrategia de tratamiento.
Microadenomas
miden menos de 10 mm
suelen detectarse por alteraciones hormonales
Macroadenomas
miden entre 10 mm y 40 mm
pueden empezar a presionar estructuras cercanas
Adenomas gigantes
miden 40 mm o más
pueden representar un mayor reto quirúrgico

Tipos de PitNET: tumores funcionantes y no funcionantes
Los tumores de hipófisis también se clasifican según su actividad hormonal.
Tumores funcionantes
Son tumores que producen hormonas en exceso.
Esto puede provocar enfermedades específicas según la hormona involucrada.
Prolactinoma
El prolactinoma produce exceso de prolactina.
Puede causar:
infertilidad
alteraciones menstruales
disminución del deseo sexual
galactorrea, es decir, secreción de leche sin lactancia
A diferencia de otros tumores hipofisarios, el prolactinoma generalmente se trata primero con medicamentos llamados agonistas dopaminérgicos, como cabergolina o bromocriptina, antes de considerar cirugía.
Acromegalia
La acromegalia suele estar relacionada con un tumor productor de hormona del crecimiento (GH).
Puede causar:
aumento del tamaño de manos y pies
cambios progresivos en rasgos faciales
alteraciones metabólicas
hipertensión o cambios cardiovasculares
En el contexto de los tumores hipofisarios, la acromegalia suele estar relacionada con un somatotropinoma, un tumor productor de hormona del crecimiento.

Enfermedad de Cushing
La enfermedad de Cushing ocurre cuando un tumor hipofisario produce exceso de ACTH, lo que aumenta la producción de cortisol.
Puede causar:
aumento de peso
cambios metabólicos
debilidad muscular
alteraciones emocionales
presión arterial elevada
Es importante diferenciar la enfermedad de Cushing del síndrome de Cushing. La enfermedad de Cushing se refiere específicamente al exceso de cortisol causado por un tumor en la hipófisis. El síndrome de Cushing puede tener otras causas, como tumores en glándulas suprarrenales o producción ectópica de ACTH.

Tumores no funcionantes
Estos tumores no producen hormonas en exceso.
En muchos casos, los síntomas aparecen cuando el tumor crece y genera presión sobre estructuras cercanas, especialmente el quiasma óptico, que participa en la visión.
También pueden comprimir el tejido hipofisario sano y provocar disminución en la producción de algunas hormonas, una condición conocida como hipopituitarismo.
Esto puede manifestarse como:
cansancio intenso
disminución del deseo sexual
alteraciones menstruales
síntomas relacionados con baja función tiroidea
baja producción de cortisol en algunos casos
Síntomas de alerta
Los síntomas de un adenoma de hipófisis (PitNET) dependen principalmente de dos factores:
si el tumor produce hormonas en exceso
si su tamaño genera presión sobre estructuras cercanas
Por eso, no todos los pacientes presentan los mismos síntomas.
Síntomas por exceso hormonal
Los tumores funcionantes pueden causar síntomas relacionados con la hormona que producen.
Algunos ejemplos son:
infertilidad
alteraciones menstruales
galactorrea
disminución del deseo sexual
cambios en el tamaño de manos, pies o rasgos faciales
aumento de peso inexplicable
debilidad muscular
cambios metabólicos
Estos síntomas pueden estar relacionados con condiciones como prolactinomas, acromegalia o enfermedad de Cushing.
Síntomas por efecto de masa
Cuando un tumor crece, puede presionar estructuras cercanas. Esto puede provocar:
pérdida de visión lateral
visión borrosa
dolor de cabeza persistente
náusea o vómito en algunos casos
presión sobre estructuras cercanas a la hipófisis
La pérdida de visión lateral puede aparecer cuando el tumor comprime el quiasma óptico.
Síntomas por disminución hormonal
Algunos macroadenomas pueden comprimir la hipófisis normal y reducir la producción de hormonas. Esto puede causar:
cansancio extremo
debilidad
disminución del deseo sexual
alteraciones menstruales
intolerancia al frío
baja energía persistente

¿Cómo se diagnostica un adenoma de hipófisis?
El diagnóstico requiere una evaluación médica integral. Generalmente incluye:
resonancia magnética de hipófisis con contraste
perfil hormonal completo
medición de prolactina, hormona del crecimiento, ACTH, cortisol y otras hormonas según el caso
evaluación oftalmológica cuando hay sospecha de afectación visual
campimetría para revisar el campo visual
valoración por endocrinología y neurocirugía
Estos estudios ayudan a determinar si el tumor produce hormonas, si está creciendo y si comprime estructuras importantes como el quiasma óptico.
Cuando el paciente presenta síntomas visuales, hormonales o neurológicos, también puede ser útil revisar cómo se realiza el proceso general de diagnóstico de tumores cerebrales, especialmente si ya existen estudios de imagen previos.
Tratamiento de los tumores de hipófisis
El tratamiento depende del tipo de tumor, su tamaño, su actividad hormonal y los síntomas del paciente.
No todos los adenomas de hipófisis se tratan igual.
Algunos requieren medicamentos, otros cirugía y algunos pueden manejarse con seguimiento médico especializado.
En el caso de los prolactinomas, el tratamiento inicial suele ser médico, con fármacos que ayudan a normalizar los niveles de prolactina y reducir el tamaño del tumor.
En otros tumores, como algunos macroadenomas no funcionantes, tumores productores de hormona del crecimiento o casos seleccionados de enfermedad de Cushing, la cirugía puede ser parte central del tratamiento.
Cuando se requiere cirugía, una de las técnicas más utilizadas es la cirugía endoscópica transnasal, un procedimiento que permite acceder a la región de la hipófisis a través de la nariz, sin incisiones externas visibles.
Cirugía endoscópica transnasal: tratamiento mínimamente invasivo
Esta técnica permite acceder al tumor a través de las fosas nasales, sin necesidad de abrir el cráneo.
Utilizando un endoscopio de alta definición, el cirujano puede visualizar con gran precisión la región donde se encuentra el tumor.
Entre sus principales ventajas se encuentran:
ausencia de cicatrices visibles
recuperación más rápida
menor tiempo de hospitalización
Tratamiento en Atención Neurooncológica Integral (ANI)
El manejo de los tumores hipofisarios suele requerir la colaboración de distintos especialistas.
En Atención Neurológica Integral (ANI) los casos se evalúan mediante un enfoque multidisciplinario que integra:
neurocirugía
endocrinología
oncología
radiocirugía
rehabilitación
Este enfoque permite diseñar estrategias personalizadas buscando siempre la máxima resección segura del tumor y la preservación de la función hormonal y visual.
Cuándo consultar con un especialista
Una valoración médica especializada puede ser importante si presentas:
alteraciones visuales inexplicables
pérdida de visión lateral
cambios hormonales
infertilidad
galactorrea
dolores de cabeza persistentes
diagnóstico reciente de adenoma de hipófisis
Una evaluación adecuada permite definir las mejores opciones de tratamiento y decidir si se requiere seguimiento, tratamiento médico, cirugía o una combinación de estrategias.
¿Necesitas una valoración especializada?
Si presentas alteraciones hormonales, cambios visuales, dolor de cabeza persistente o ya recibiste el diagnóstico de un adenoma de hipófisis, en Atención Neurooncológica Integral (ANI) podemos orientarte sobre los siguientes pasos.
Preguntas frecuentes sobre adenomas de hipófisis
¿Un adenoma de hipófisis es peligroso?
La mayoría de los adenomas de hipófisis no se comportan como cáncer. Sin embargo, pueden causar problemas importantes si producen hormonas en exceso o si crecen y presionan estructuras cercanas, como los nervios relacionados con la visión.
¿Todos los adenomas de hipófisis requieren cirugía?
No. El tratamiento depende del tipo de tumor. Por ejemplo, muchos prolactinomas se tratan primero con medicamentos. Otros tumores pueden requerir cirugía, especialmente si afectan la visión o no responden a tratamiento médico.
¿Qué síntomas puede causar un adenoma de hipófisis?
Puede causar síntomas hormonales, visuales o neurológicos. Algunos pacientes presentan infertilidad, cambios menstruales, galactorrea, disminución del deseo sexual, dolor de cabeza o pérdida de visión lateral.
¿Cómo se diagnostica un adenoma de hipófisis?
El diagnóstico suele incluir resonancia magnética de hipófisis con contraste, análisis hormonales completos y evaluación visual si existe sospecha de compresión del quiasma óptico.
¿Cuál es la diferencia entre enfermedad de Cushing y síndrome de Cushing?
La enfermedad de Cushing es una causa específica del síndrome de Cushing. Ocurre cuando un tumor hipofisario produce exceso de ACTH, lo que aumenta la producción de cortisol. El síndrome de Cushing también puede tener otras causas fuera de la hipófisis.